"Advenas, hierbas migrantes" es un proyecto de investigación artística a partir de la cual se realiza una exposición centrada en el trabajo textil. Abordamos como referente a un conjunto de hierbas que han ido haciéndose cosmopolitas a partir de su capacidad de adaptación. Son las comúnmente llamadas malezas, y de entre ellas hemos seleccionado 12 que son comestibles y tienen un lugar en la gastronomía y herbolaria de sus regiones geográficas de origen, y que en nuestro territorio chileno muchas veces son consideradas como sin valor o indeseables. Estas plantas pioneras, invisibilizadas pero poderosas y nobles, son para nosotras una metáfora de conflictos y realidades relacionadas al mundo femenino y las migraciones.

Otra de las premisas del proyecto es la democratización del conocimiento. Queremos mostrar todo lo que hemos aprendido gracias a muchas personas que han hecho lo mismo: compartir lo que saben y lo que aman.

Hemos seleccionado estas hierbas viajeras que tienen muchas propiedades benéficas para el ser humano, lo que es aún más valorable si consideramos el hecho de que brotan en terrenos urbanos y semiurbanos sin que las plantemos ni reguemos. Además, al ser exóticas se pueden convertir en lo que en botánica se conoce como “invasivas”, ya que no tienen depredadores naturales y ocupan el nicho ecológico de plantas nativas que necesitan nuestra protección. Por esto, la recolección de estas plantas es positiva para el medio ambiente y las personas, y puede acercarnos a una mayor independencia alimentaria, rompiendo el mito de que las malezas no tienen el mismo valor que las demás plantas.

El proyecto cuenta con el trabajo de un colectivo de mujeres, la artista textil Claudia Suárez Jansson, la curadora y gestora María José Riveros, Jacinta Canessa a cargo del diseño y Sofía Carrère como editora.

Este equipo se conformó hace muchísimos años en los pasillos del Campus Lo Contador. Claudia y María José, gestaron a sus primogénitas al mismo tiempo que estudiaban Arte en la UC. Codo a codo, o más bien guata con guata, compartieron desde sus procesos creativos -Claudia en la pintura y grabado y María José en la teoría-, hasta las vacaciones, pasando por celebraciones y muchísima conversación. Una amistad que obligó a esas mórulas, luego cigotos, a conocerse desde que no tenían pelo ni dientes y que llegaron a ser hoy artistas también. Se trata nada más y nada menos que de Jacinta y Sofía, el 50% restante del equipo de trabajo de este proyecto que bien podría considerarse una performance iniciada hace más de dos décadas (que en realidad son casi tres).
Logo Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio
PROYECTO FINANCIADO POR EL FONDART
REGIONAL LÍNEA CREACIÓN
ARTÍSTICA, CONVOCATORIA 2021.